Instalar un torno es la inversión en hardware con mayor retorno para un gimnasio, porque convierte el control de impagos en algo automático. Pero, ¿cuánto cuesta un torno para gimnasio en realidad? Depende del tipo, la instalación y si ya tienes algo aprovechable. Te damos los rangos reales de 2026.

Tipos de torno y rangos de precio

  • Torno trípode (de aspas): el más común en gimnasios. Robusto y de paso rápido. De segunda mano, desde unos 700 €. Nuevo y de gama estándar, entre 1.500 € y 3.000 € según calidad y si es bidireccional.
  • Barrera batiente (passgate): pensada para accesibilidad y maletas/sillas de ruedas. Está por encima del torno estándar, y sube más en modelos de pasillo ancho.
  • Tornos premium (p. ej. Gunnebo): con garantía de fabricante y acabados de gama alta, se presupuestan según modelo, más instalación.

La alternativa económica: cerradura eléctrica en tu puerta

Si no necesitas un torno físico, una cerradura eléctrica en la puerta que ya tienes controla el acceso por una fracción del coste: entre 150 y 300 €, con la mano de obra del electricista incluida. El electroimán es otra opción, pero solo si tu local tiene dos accesos: con una sola puerta de entrada y salida compromete la evacuación. A eso se suma el material base del acceso (lectores, relé, fuente, caja y cableado), unos 155 €, que compra el propio centro.

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Por qué se amortiza tan rápido

En un gimnasio de 300 socios con cuota media de 35 € y un 8 % de impagos que siguen accediendo, se pierden más de 800 € al mes. Un torno conectado al estado de pago bloquea ese acceso automáticamente: la recuperación suele amortizar el hardware entre el tercer y el séptimo mes.

Qué incluye la instalación

El presupuesto de un torno suele incluir el anclaje al suelo, el cableado al cuadro de control y la conexión con el lector. En el caso de tornos premium como Gunnebo, la instalación por el equipo del fabricante ronda los 1.200 €. GestorGym no va a tu centro: el torno o la cerradura los monta tu electricista (o Gunnebo, si el torno es suyo), y la puesta en marcha del programa es en remoto. Si ya tienes un torno o una puerta eléctrica, en muchos casos se pueden reaprovechar: basta con que ofrezcan un contacto seco y una señal de paso.

El torno no sirve de nada sin software conectado

Un torno aislado solo es una barrera. El valor está en conectarlo al control de acceso para gimnasios de GestorGym, que valida en tiempo real si el socio está al día y abre o bloquea en consecuencia. Para profundizar en tipos y compatibilidades, lee nuestra guía de tornos y control de acceso.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta un torno para gimnasio?

Depende de si es de segunda mano, nuevo de gama estándar o premium como Gunnebo, y de su montaje; en este artículo tienes cada opción. Si no necesitas torno, una cerradura eléctrica en la puerta que ya tienes es la alternativa más económica.

¿Es obligatorio un torno o vale una puerta con electroimán?

No es obligatorio un torno. Para muchos centros basta una cerradura eléctrica en la puerta que ya tienen, conectada al software. El electroimán solo es una opción si el local tiene dos accesos: con una sola puerta compromete la evacuación. El torno aporta paso más rápido y robustez en centros de mucha afluencia.

¿En cuánto tiempo se amortiza un torno?

Si reduce los impagos que antes accedían gratis, un torno puede amortizarse en pocos meses: depende de cuántos impagos tengas y de tu cuota media.

¿Puedo aprovechar el torno que ya tengo?

En muchos casos sí. Si el torno o la puerta ofrecen un contacto seco y una señal de paso, GestorGym puede integrarlos sin sustituir el hardware, reduciendo mucho la inversión.

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